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Pausas activas en el trabajo: disminuyen el estrés y mejoran la calidad de vida

¿Cuántas horas de tu jornada laboral las pasas sentado? ¿Te sucede que al terminar la jornada te duele la cabeza y/o la espalda, sentís un excesivo cansancio o falta de concentración? Hacer pequeñas pausas a lo largo de las ocho horas de trabajo puede generar grandes beneficios para tu salud.
Pausas activas en el trabajoSegún la OMS, el 17% de los adultos de la población global es físicamente inactivo y el 41% es sólo insuficientemente activo para obtener beneficios en su salud. Lo cierto también es que la actividad física no necesita ser agobiante para combatir el sedentarismo y mejorar la calidad de vida. Hacer pausas durante la jornada laboral implica tomarte sólo de 5 a 10 minutos cada dos horas. En este tiempo puedes caminar, subir y bajar escaleras, estirar, bailar o hacer ejercicios de respiración.
“En una pausa activa se cambia la dinámica laboral y se puede combinar una serie de movimientos que activan los músculos, el sistema circulatorio, la respiración y la mente”, explican desde Cermed, Centro de Rehabilitación Médico Privado. Estas actividades contribuyen a mejorar la postura, reducir el estrés, favorecer la circulación, incrementar la capacidad de concentración y, por ende, mejorar el desempeño laboral. Cuando estamos cómodos, descansados, enfocados y felices, sin dudas que trabajamos mejor. Desde Cermed sugieren complementar estas acciones con otras como dejar el auto un poco más lejos para caminar más tiempo, utilizar las escaleras y evitar los ascensores, en lugar de utilizar el teléfono para comunicarse con un compañero llegarse hasta su oficina. ¡Muy simple! ¿no? Con pequeños cambios de hábitos podemos ser más productivos y, sobre todo, cuidarnos a nosotros mismos.
El investigador alemán Wildor Hollmann, quien estudió los efectos de la actividad física a nivel cardiovascular, metabólico y cerebral, aseguraba que cada minuto que las personas pasan sentadas, van perdiendo conexiones neuronales. De ahí la importancia de la actividad física en el lugar donde se pasa la mayor parte del día. Según la OMS la actividad física regular reduce el riesgo de muerte prematura, enfermedad cardíaca o de sufrir ACV; disminuye hasta en un 50% el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo II o cáncer de colon; contribuye a prevenir la hipertensión arterial, la osteoporosis y el riesgo de padecer dolores de espalda, y ayuda a desarrollar y mantener sanos los huesos, músculos y articulaciones.
Los profesionales del área de Terapia Física de Cermed nos comparten estas ideas saludables para que las apliquemos de manera activa y consciente en nuestros espacios laborales:
Beneficios de la actividad física en el trabajo:
  • Favorece el cambio de posturas y rutina.
  • Mejora la postura.
  • Estimula y favorece la circulación.
  • Ayuda a reducir el estrés y previene el llamado “burnout laboral”.
  • Favorece la autoestima y capacidad de concentración.
  • Motiva y mejora las relaciones interpersonales.
  • Disminuye riesgo de accidentes y/o enfermedad profesional.
  • Ayuda a mejorar el desempeño y la productividad laboral.

¡Movete! Algunos ejercicios simples que puedes implementar:
  • Caminar por la oficina.
  • Subir y bajar escaleras.
  • Poner música y bailar.
  • Practicar ejercicios de respiración.
  • Realizar ejercicios de coordinación y estiramiento.
  • Dentro de lo posible, salir a caminar a un parque o bien por los pasillos del lugar de trabajo.
  • Dejar el auto lo más lejos posible.
  • No usar escaleras eléctricas ni elevadores.
  • Acudir a la oficina de un compañero, en lugar de hablarle por teléfono.
Fuente: OMS, Cermed (Centro de Rehabilitación Médico Privado. Río Cuarto)